miércoles, 30 de noviembre de 2011
Nanowrimo 50k: El fin de noviembre
jueves, 24 de noviembre de 2011
Nanowrimo 40k
jueves, 17 de noviembre de 2011
Nanowrimo 25k
http://www.youtube.com/watch?v=lDK9QqIzhwk&ob=av3e
I’m half way there! Ya solo queda la otra mitad del reto, la que (al menos para mí) es la más difícil. Este es el momento en el que de repente un escritor se da cuenta de que no tiene trama, o de que tiene trama, pero se encuentra en un vacío en el que no sabe como hacer que avance, en el que se da cuenta de lo rematadamente sosos que son sus personajes o de que directamente estos no tienen una personalidad definida. Pues bien, ahí estoy yo ahora mismo.
En cuanto a trama, ya puedo dar por concluida la primera parte de la novela. Este es el momento en el que el conflicto gordo se deja entrever y está a punto de descubrirse. Todos los personajes importantes están ya sobre el tablero y, una vez descubran lo que está pasando, deberán decidir como actuar. El problema es que no se como dar el paso de que descubran lo que están tramando en el territorio de las Sombras.
En cuanto a personajes, puede que sea por la falta de perspectiva, pero creo que al menos tres de ellos son iguales. El problema es que dos de esos tres son los protagonistas. Creo que voy a hacer que el protagonista sea más pedante cuando habla con confianza y más asustadizo cuando no está seguro de lo que está pasando. En cambio, la co-protagonista va a tener que ser más sarcástica con él y aún más dulce con el resto (escribir estas entradas ayuda bastante a pensar en los problemas y como solucionarlos).
En cuanto al agujero negro entre puntos de la trama… he decidido ponerme un reto para solucionarlo. En los foros de Nanowrimo hay montones de hilos con todo tipo de retos, pero yo he decidido mezclarlos con otras cosas para definir un poco como va a seguir la historia. He cogido uno de esos retos “al azar”, es decir, he cogido el primero al azar que podía meter en esta novela. Después, he abierto el libro que tenía al lado (“Susurro de besos” de Dorianne) y he cogido también una frase al azar. Y, por si con eso no tenía bastante, he sacado tres cartas del tarot y he apuntado la interpretación de estas que creo que más se ajustaba a la novela y sus personajes. Resultado:
Dare: Include a person with rainbow hair in your novel: Incluye en tu novela una persona con el pelo de arcoiris (No hace falta que me lo digas dos veces, me encanta el pelo de arcoiris *-*. Aunque creo que no va aparecer mucho en la novela).
Frase: Se la estaba jugando ese cabronazo y un dia le iba a dar un buen puñetazo en la boca. (Esta me ha encantado porque define muy bien los sentimientos del protagonista por uno de los personajes)
Carta 1: Cuidado con reaccionar inadecuadamente ante alguna situación con prisas o vehemencia (y no quiero mirar a ningún personaje de pelo azul que pueda meterse en líos por no pensar las cosas)
Carta 2: Quizás sienta que alguien se separa de usted (ya había estaba pensando si separar temporalmente a la pareja principal. Parece que es una buena idea)
Carta 3: Aplazamos nuestras decisiones, dudamos a la hora de comprometernos (y esta puede ser la razón).
En cuanto al que he escrito en estás últimas 5000 palabras hay que destacar que mis personajes me han dado una agradable sorpresa. Pensaba que no iban a estar juntos hasta dentro de un montón de capítulos y, aunque técnicamente aún no tienen una relación seria ni nada, Blue ha decidido que Ed merece la pena lo suficiente al menos para besarle.
Y entonces volvieron a quedarse en silencio, mirándose el uno al otro. Ed sentía que se estaba ahogando en esos ojos de un azul tan intenso y claro como el del mar en un día de verano. No quería salir de ellos, no quería respirar, pero sabía que si no dejaba de mirarla acabaría haciendo algo que podría traerle muchos problemas. Haciendo un esfuerzo que le pareció sobrehumano intentó alejarla de sí a la vez que apartaba la mirada. Sin embargo, su esfuerzo fue en vano, porque tan pronto como movió la cabeza las manos de Blue se posaron en sus mejillas y le obligaron a volver a mirarla. Estaba sonriendo ligeramente, aunque la expresión de sus ojos era la de alguien que estaba mirando a un abismo, intentando decidir si saltar sería una buena idea o si era mejor quedarse en tierra firme. A pesar del miedo, su expresión se volvió decidida, dispuesta a saltar al vacío.
−Que no se te suba a la cabeza, ¿eh? −susurró mientras acercaba su rostro al de él. Más tarde le sería imposible recordar los detalles de lo que pasó o de por qué pasó. Lo único que le importaba era que los labios de Blue, de su Blue, se habían posado ligeramente contra los suyos en un suave beso. Apenas había sido un roce de labios, pero Ed podía jurar que en aquel momento había muerto y estaba en el paraíso. Tras unos segundos que parecieron prolongarse una eternidad, la chica finalmente se apartó y se puso en pie. Sin más empezó a caminar de vuelta a su habitación−. Intenta al menos descansar las horas que quedan antes de que tengas que ir a la universidad.
En fin, nos vemos dentro de 5000 palabras, ya contaré como me ha ido la cosa.
jueves, 10 de noviembre de 2011
Nanowrimo 20k
−Blue.
−¿Blue?
−Sí.
−¿Sólo Blue?
−Exáctamente.
−Conoces a Blue. Era perfecta.
−No, Blue. −¿Blue? ¿Blue?
−Edmond, soy Gold. −Blue. Blue sonrió.
Te quiero, Blue.
viernes, 4 de noviembre de 2011
Nanowrimo 10k
Esta es la historia de Edmond, un universitario normal y corriente, y Blue, una chica con más de un secreto. Cuando Ed rescatá a Blue de unos matones no puede evitar enamorarse locamente de ella. Un segundo encuentro y una sonrisa le confirma que lo suyo es cosa del destino. Lo que no sabe es que detrás de esa sonrisa tímida se oculta un mar de inseguridades, heridas aún sin cicatrizar y una guerra tan antigua como el mismo tiempo.
−Tu cara me suena mucho, ¿no nos hemos visto antes? −la pregunta solo consigue que la chica se ría a carcajada limpia.−Oye, acabas de salvarme de una paliza, creo que esos trucos tan malos para ligar sobran −¿ligar? Bueno, no le importaría, pero de verdad que no era eso lo que pretendía. No esta vez.−No, no. Lo digo en serio. ¿Cómo te llamas?−Lo cortés cuando te presentas es decir tu nombre primero −su tono travieso solo hace que quiera saber la respuesta aún más.−Soy Edmond. Tú puedes llamarme Ed. ¿Cómo te llamas? −le dice rápidamente.−Blue.−¿En serio te llamas así? −La chica sonríe a la vez que niega con la cabeza, haciendo que su cascada de pelo azul se agite alrededor de su cara. Es tan hermosa−. Entonces tienes un nombre de verdad.−No, sólo Blue −contesta con una sonrisa que cada vez parece más triste−. Muchas gracias por haberme ayudado, Ed. No mucha gente haría algo así.
jueves, 27 de octubre de 2011
Cosas que he aprendido escribiendo el ejercicio de este mes.
miércoles, 20 de octubre de 2010
Adictos a la escritura: Creación de personaje 2
La luz se apagó de repente y, aunque no podía verle la cara, Blue sabía perfectamente que Black estaba pensando que no debía de haberse dejado llevar por las circunstancias tan fácilmente. Ella fingía estar tranquila por su bien, pero no podía evitar sentir el cosquilleo del miedo en su estómago. Era cierto que no era la primera vez que se quedaba atrapada en un sitio en el que se suponía que no debía de estar, pero siempre había estado con Bio. Quedarse encerrada con una ex-espía profesional le daba cierta seguridad que no podía darle un chico de su misma edad, por muy guapo y amigo suyo que fuera.
- ¿Ahora qué hacemos? – Le preguntó Black intentando inútilmente disimular su miedo.
- Esperar instrucciones, enseguida vendrán a recogernos. – Le contestó mientras sacaba su móvil. Les habían dejado el trabajo a ellos, pero sabía que si le mandaba un mensaje de socorro a Bio, su amiga estaría preparada para ir corriendo a rescatarlos.
- Tienes mucha confianza en esa chica de pelo lila. – Dijo el chico distraídamente mientras se sentaba en el suelo, aunque no pudo evitar que su voz sonara algo tensa. ¿Qué era eso? A Blue le había parecido escuchar algo en su voz que en cualquier otra circunstancia habría identificado rápidamente como celos. Sin embargo, sabía que tenía que ser muy tonta para creer que un chico como Black pudiera estar celoso por ella. Los chicos guapos y simpáticos no se enamoraban de las chicas transexuales y eso ya lo había aprendido por las malas.
- No sería la primera vez que me saca de una situación así. – Contestó como si no hubiera escuchado nada raro, sentándose a su lado con cuidado de que no se le subiera la falda. Le encantaba llevarla, pero aún no la tenía del todo dominada y tenía que andarse con cuidado. “Espero que Bio llegue prontó”, pensó. No sabía por qué, pero, de repente, se sentía incómoda estando a solas con él. Estaba segura de que Black ya se había arrepentido de haber venido con ella. Parecía una misión sencilla, pero ahora estaban encerrados en un instituto por un corte eléctrico que nadie podía haber previsto. ¿A quién se le habría ocurrido fabricar un edificio con puertas y ventanas que solo se abrían con electricidad?
La razón por la que estaban en un instituto futurista en mitad de la noche era sencilla. Bio trabajaba como camarera para Gold, amiga y salvadora de ambas. Extraoficialmente también se encargaba de pequeños trabajos al margen del bar. Eran cosas sencillas y no demasiado ilegales, al menos las que Blue conocía, que eran en las que le dejaban participar. Solo se trataba de cosas como encontrar a algún perro perdido o, en este caso, recuperar unos libros robados.
Un pobre chico les había pedido que recuperaran sus libros del instituto, que algún idiota de su clase había robado simplemente porque le había parecido divertido. Aparentemente nadie iba a mover un dedo por él, así que Blue no había tenido muchas opciones. Tenía que ayudarle, a ella también le hubiera gustado que alguien le hubiera tendido una mano mucho antes. El caso es que Black estaba presente y, por alguna razón, insistió en acompañarla. Apenas se habían conocido dos semanas atrás, pero en unos pocos días eran ya amigos inseparables.
- Eh, ¿estás bien? – Le preguntó preocupada. Era raro que Black estuviera tanto tiempo sin abrir la boca.
- S… sí, ¿por qué preguntas?
- Es que estás temblando, ¿tienes frío?
- Un poco. – Sabía que era mentira, a menos que el chico fuera extremadamente friolero y ella no se hubiera dado cuenta antes. Aún así, sin pensárselo dos veces, se acercó más a él y le abrazó. Los abrazos estaban permitidos, ¿verdad? Era su amigo y era lo mínimo que podía hacer por él. Sintió como el cuerpo del chico se tensaba ante el repentino contacto, pero también como rápidamente se relajaba entre sus brazos. Black le devolvió el abrazo y apoyó su cabeza en el hombro de Blue.
- ¿Mejor así? – Le preguntó con una voz tan tierna como si le estuviera hablando a un gatito pequeño.
- No sabes cuanto, princesa. - La chica no pudo evitar sonrojarse. El mismo día que se conocieron le contó que, en realidad, era una chica. Desde entonces, a la más mínima oportunidad le soltaba algún piropo de ese estilo, pero aún no había conseguido acostumbrarse. Al principio incluso le enfadaba que le dijera esas cosas, aunque no le quedó más remedio que aprender a disfrutar de ello. Black no iba a dejar de decirle “preciosa” o “princesa” por nada del mundo. El repentino sonido del móvil los sacó a ambos de ese momento de tranquilidad, aunque no por ello rompieron su abrazo.
- Bio viene ya, dice que vayamos a la puerta trasera. – Le informó, intentando que no notase en su voz la decepción que sentía. Esperaba poder pasar sólo un ratito más así con él. Aún así, los dos siguieron sin moverse.
- Mmm… ¿cuánto crees que tardará? – Preguntó Black mientras miraba el techo pensativo.
- Por lo menos la media hora andando que hay desde el bar, quizá un poco más. - Respondió, dejando claro en el tono de su voz que le encantaría que fuera un poco más. Sabía que Black estaba pensando en algo y ella no iba a ser quien lo detuviera.
- Está bien, creo que tengo tiempo. – Su voz parecía tener tintes de derrota, pero sonreía casi triunfante. Blue no tenía ni idea de que podía estar pasándole por la cabeza. Lentamente, casi como si le doliera, se separó de ella para rebuscar a ciegas en su mochila. No parecía encontrar lo que fuera que estuviera buscando y cada vez se estaba poniendo más nervioso. A Blue le pareció encantador como intentaba parecer calmado cuando estaba claro que cada vez estaba más inquieto. Sonriendo, se acercó para iluminarle el contenido de la mochila con su móvil. El chico se volvió para agradecérselo con una sonrisa antes de volver a su tarea.
- ¡Ajá, aquí estás, maldito bastardo! ¡Nadie puede esconderse de mí! – Una de las cosas que Blue adoraba de Black era que siempre conseguía hacerle reír, incluso en situaciones como aquella. Sin embargo, la mirada del joven cambió de un momento a otro, poniéndose mucho más serio de lo que nunca lo había visto. Durante un segundo intentó mirarla a los ojos, pero al final desvió su vista a la luna que les iluminaba a través de las ventanas.
- Toma, esto es para ti. – Le dijo mientras le tendía un pequeño paquete. En el poco tiempo que se conocían, a Blue le había quedado claro que a Black le gustaba hacer regalos porque sí. La misma ropa que llevaba puesta había sido un regalo suyo apenas un par de días después de conocerse. Abrió con cuidado el envoltorio para revelar un precioso pasador azul en forma de mariposa. Sintió como se le encogía el corazón y las palabras se negaban a abandonar sus labios.
- No digas nada. – Dijo cuando abrió la boca para intentar darle las gracias. – Una dama como tú se merecería un anillo de diamantes, pero pensé que esto te gustaría más.
- ¡Claro que sí, tonto! ¿Quién querría unos absurdos diamantes?
- Sh. – Volvió a callarle mientras miraba la pared con el ceño fruncido. Después de unos segundos de concentración relajó sus músculos y suspiró. – Ves, ya no me acuerdo por donde iba.
- ¿Me estás dando un discurso? – Le preguntó la chica con una sonrisa burlona.
- Para, esto es importante y quería hacerlo bien, por eso... - Empezó a farfullar.
- Venga, Black. Somos amigos, ¿no? Si tienes que decirme algo, dilo sin más. – Aún así, el chico se quedó mirando el vacío mientras Blue se ponía cada vez más nerviosa. ¿Qué era eso tan importante que tenía que decirle y por qué no se lo decía ya? Lentamente, Black se levantó… para mirar la luna a través de las ventanas. – Black, yo no quiero meterte prisa ni nada, pero me estás poniendo de los nervios.
- Jeje, perdona. – Finalmente se volvió con la sonrisa más hermosa y sincera que jamás había visto en su vida. – Te quiero.
- Menuda novedad. – Respondió rápidamente Blue, intentando quitarle dramatismo a la situación. Por un segundo su corazón había dejado de latir, pero se repetía una y otra vez que era imposible que realmente quisiera decir eso. – Somos amigos, es normal que nos queramos.
- No, Blue. Eres una mujer encantadora y preciosa y te quiero. – Aquellas palabras abandonaron la boca de Black con tanta seguridad que hicieron que se estremeciera. Notaba como las lágrimas empezaban a acumularse en sus ojos.
- ¿Cómo vas a quererme, idiota? Si con lo guapo que eres podrías salir con alguien normal. – No sabía porque había dicho esas palabras que hirieron a ambos en el mismo momento que salieron de su boca. Agachó la cabeza avergonzada, incapaz de ver el dolor en su rostro.
- No pasa nada si no me quieres, solo quería que lo supieras. - Dijo finalmente dándose la vuelta para mirar otra vez por la ventana. Blue no necesitó nada más para levantarse y abrazarle.
- ¿Cómo no voy a quererte? Aunque seas un poco tonto, sigues siendo el hombre de mis sueños. – Con un suspiro de alivio se dio la vuelta y la envolvió en sus brazos. Sonriéndole, cogió el pasador de su mano y se lo colocó en el pelo, acariciándolo como si fueran hilos de oro azul. Entonces la besó a la luz de la luna que entraba por la ventana. Todo era nuevo para ellos, pero a la vez era como si hubieran estado así toda la vida.
- Chicos, os dije que vinierais a la puerta. – Una voz monótona a sus espaldas les sacó de golpe del encantamiento.
- ¡Bio! Que bien, ya podemos irnos. – Dijo nerviosa mientras corría a recoger su mochila. En un susurro, tan rápido que Black pensó por un momento que sólo lo había oído en su mente, Bio le dijo “cuida bien de ella”.
miércoles, 22 de septiembre de 2010
Proyecto adictos: ficha de personaje
Nombre: Blue (es un apodo, pero nadie que le quiera le llama por su nombre de pila).
Edad: 17
Sexo: Chica (nacida con cuerpo de chico).
Estatura: 1’75
Complexión: Delgadita.
Pelo: Su color natural es negro, pero le gusta tintárselo de azul. Lo lleva largo, un poco más allá de los hombros.
Ojos: Azules claros y grandes.
Atuendo: Le gusta llevar ropa azul y negra, con bastante influencia gótica. Prefiere las faldas y los vestidos a los pantalones, por lo que sólo los lleva en el instituto (llevan uniforme) y en casa, cuando están sus padres (que son bastante “tradicionales”). Le gustan mucho los motivos de mariposas y tiene un pasador de pelo con una mariposa azul que adora y que suele llevar puesto, ya sea en el pelo o como broche en su ropa.
Personalidad: Es una chica muy dulce, adorable y terriblemente sensible. Es incapaz de ver a alguien sufrir y no hacer nada por ayudar, incluso aunque sea alguien que le haya hecho daño. Esta parte de su personalidad le da rabia a ella misma, le gustaría poder desearle el mal a la gente que se lo ha hecho a ella para no sentirse tan tonta.
Es muy inteligente, pero le cuesta concentrar su atención en una sola tarea durante mucho tiempo, por lo que sus notas en el instituto son más bien normalitas.
Es de naturaleza extrovertida y valiente, pero la vida le ha enseñado que número de personas en las que puede confiar es muy limitado y que es mejor ser prudente (rayando el miedo) con el resto, así que puede parecer tímida o incluso borde con los desconocidos, pero con la gente en la que confía se muestra siempre alegre y habladora.
Ante los desconocidos le gusta aparentar ser fría y calculadora, para parecer más fuerte de lo que realmente cree que es. Es su forma de protegerse de la gente que no conoce.
Le encantan los animales, sobre todo los perros, y le encantaría tener un perro-lobo de mascota, aunque como ahora vive en un piso con sus padres no puede.
Odia el alcohol en general y la cerveza en particular, sólo bebe agua y refrescos naturales varios. Adora la comida picante y mucha gente se sorprende al ver como puede comer tranquilamente comida que hace que otros echen fuego por la boca.
Pasado: Siempre ha tenido una vida aparentemente normal, aunque desde pequeña sabía que era diferente al resto de niños, pero no sabía por qué. Lo que más marcó su vida fue el conocer a la que ahora es su mejor amiga, Violet (también conocida como Bio) ya que gracias a ella se dio cuenta que no tenía sentido el daño que se estaba haciendo a sí misma solo por no querer reconocer que era una mujer. Sin embargo, aunque consiguió reconocerlo para sí misma, seguía siendo incapaz de comportarse como realmente era. Además, el resto de chicos solían acosarla e incluso pegarle y Violet no podía estar con ella para protegerla. Lo segundo que más marcó su vida fue conocer a los gemelos Black y Red, sus primeros amigos de su edad y sus “guardaespaldas”. Por una parte, gracias a ellos empezó a sentirse más segura de sí misma (y más segura en general) y a vivir su vida tal y como quería. Por otra, conoció por primera vez lo que era amar a alguien y ser correspondida y su relación con Black es conocida incluso en el instituto (los únicos que no saben nada son los padres de Blue).